miércoles, abril 25, 2007

Cerro El Roble - Caleu

La salida fue tal como ya se está haciendo costumbre, con un atraso de acuerdo a programa de alrededor de una hora, tanto Mauricio como Giancarlo le pusieron su gota de minutos esta vez.

Dos de la tarde, Costanera Norte, Ruta 5 Norte y luego desvío a Til Til aproximadamente en km. 60 Norte. Unos minutos más tarde paramos a almorzar en un sector de puestos de comida en pleno Til Til. Un par de empanadas, bife con arroz (notable la carne para e lugar en que estábamos), ensalada de repollo y apio, más un clásico ají verde. Almuerzo netamente campestre, con su buen pan amasado incluido.

Tras el almuerzo empiezan a salir los gadgets, Giancarlo encendiendo su GPS, que tenía muy mala señal debido a lo nublado del día y, yo con el "Personal Tracker" que Carlos compró para su empresa Waypoint, quizás deberíamos tener auspicio de él para la próxima salida, una bandera de la empresa en la punta de algún cerro no se vería mal para publicidad. Una vez con algo de señal en el GPS, realizado el uplink con Carlos y verificada nuestra posición mediante su interfaz, procedemos a acercarnos a donde comenzaríamos nuestro trekking.

Cuesta La Dormida km.7, nos salimos justó ahí, tal como me indicó el Doc de gimnasio, lamentablemente nos encontramos con el portón cerrado con candado, por lo tanto, plan B: camino por las cumbres. Retomamos la subida y, nos salimos nuevamente, ahora en el km. 10, en dirección a Caleu y Rungue. Unos metros más allá dice "Capilla Caleu", que yo recordaba me la habían mencionado, error, no era por ahí la ruta; me devuelvo caminando unos metros hasta unas casas para preguntar por direcciones y, me señalizan a lo lejos el cerro con sus antenas, estaba correcto el GPS, estábamos aún a 8 km de la cumbre.

En este momento, cuando nos equivocamos de camino, veíamos muy cerca un cerro con antenas en su cumbre, lo cual nos desinfló un poco el entusiasmo, porque pensábamos que estaba ahí mismo no más, pero el GPS no mentía, por un momento se nos pasó por la cabeza, cambiar de destino e ir a La Campana, para un mayor desafío.

Retomamos ruta, hasta una barrera con una garita, por el lado izquierdo del camino. Hay nos esperaba una agradable y solitaria señora que hace las veces de portera de lo que en ese momento supimos era el "Santuario Cerro el Roble", ya más cerca se veían las antenas y los tintes rojos de los robles -Nothofagus obliqua- del sector. Tarifa de entrada $1.000 p/p diario, más algo por el auto. Nos advierte del frío y del "león" . . . aquí empieza la real aventura.

Unos kilómetros más allá, en los cuales Mauricio ofreció a Giancarlo el volante para que probará el desempeño del RAV, nos detuvimos en nuestro punto de inicio de la caminata. Tras observar la vista hacia el poniente, nos equipamos y comenzamos el ascenso, inmediatamente bajan como 4 autos llenos de personas, más una camioneta de Entel, que seguro estaba haciendo labores de mantención en la cima.

Al poco andar ya aparecen los preciosos tonos rojos del otoño en la vegetación, aunque al regreso se veían mejor porque tuvimos la suerte de bajar a pleno sol.

Seguimos subiendo y, sólo nos encontramos con un grupo más de personas, formado por un buen número de niños, los cuales nos invitan a acampar con ellos, ante la falta de agua más adelante, pero como llevábamos suficiente líquido seguimos nuestra ruta hasta la cumbre; para nuestra sorpresa encontraríamos agua filtrada, desde una cañería, precisamente al lado de nuestro lugar de campamento, es decir, precisamente en la entrada del Observatorio que mantiene en la cumbre la Universidad de Chile.

Seguimos confirmado posición y ruta, a través del GPS y el dispositivo de Carlos, llamándolo de vez en cuando para que nos viera en su sistema, ha funcionado bien hasta ahora, pero se da cuenta que la información la registra a intervalos saltados, teniendo "lagunas" periódicamente. Incluso pudimos comprobar que el aparato es capaz de funcionar como teléfono, contactando al número de emergencia programado internamente; llamó a Joaquín para que nos siga a través del sistema y se sorprenda.

Poco más adelante, ya caminando completamente a oscuras y, guiados sólo por nuestras linternas frontales, vamos discutiendo acerca de la posibilidad de un encuentro con "el león" -Puma concolor-, ideado fantasiosas estrategias de defensa y ataque en caso de una eventual aparición del gran felino, cuando oh sorpresa, dos ojos brillantes a lo lejos, precisamente sobre nuestro camino, se mueve sigilosamente hacia nosotros -hasta aquí llegó el paseo-, luego otro par de ojos más y ya se empiezan a apretar un poco nuestros "derrières", logramos iluminarlos y, para nuestra tranquilidad eran sólo vacas, que tontera no!!!

Pocos minutos después llegamos a la cumbre y, nos dirigimos al observatorio, en busca de alguna esquina de pared que nos protegiera del fuerte viento reinante, justo en la puerta hay un lugar propicio, incluso con base de cemento para levantar nuestro campamento. Cena, necesidades y "al sobre", con el ruido del viento sobre las antenas y lo temprano que era (21:30hrs) nadie podía dormir, por lo tanto, me puse a comentarles del video que había visto en la mañana acerca de la aventura de Sir Ernest Shackleton, con lujo de detalles, ya que aún retenía gran parte de la historia en mi cabeza. En algún punto de la conversación Mauricio nos hizo notar que había perdido su anillo de matrimonio, aunque ya suponía que le podía pasar algo así, pues ha adelgazado bastante desde que se casó. Durante la noche, innumerables aviones surcaron el cielo y, realmente no era necesario utilizar linternas, ya que los reflejos de las luces en las nubes iluminaban toda la escena.


De dormir ni hablar, primero fueron los ronquidos de Mauricio, luego el viento que algo estaba destruyendo en sector de Entel, un constante TAC TAC TAC de algo que golpeaba, la contante vigilia "monitoreando" los alrededores y, luego el frío tipo 5AM, no dejó pegar pestaña por mucho rato.

A las 7AM puntuales llegaron trabajadores del observatorio a cercar el terreno para evitar que el ganado entre, naturalmente tuvimos que corrernos para que pudieran entrar, ya que estábamos justo en la puerta.

Arriba todos, empacamos -el anillo no apareció- y comenzamos el descenso, evidentemente más grato que el ascenso, tanto por la luz, como por el esfuerzo, colores increíbles y bien despejado a nuestro nivel, bajo nosotros y a lo lejos una gruesa capa de nubes cubría todo, del Aconcagua ni hablar, mucho menos de la costa; pero si se alcanzaba a asomar La Campana por entre las nubes, formando incluso en algunos sectores preciosas cascadas.


De vuelta en el auto, bajamos, saludamos a la señora de portería y, salimos hacia la carretera, esta vez por Rungue, no por La Dormida, paramos para un mini desayuno en el McDonald's afuera del depto de Giancarlo y sería todo.

Todas las fotos están disponibles en Flickr.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola...cuales son los datos para el GPS??....gracias saludos

Solange dijo...

Hola muchachos, al parecer tienen muxo q actualizar en su historia. Cuándo vienen dnuevo a Caleu?
Bye
Solange Ramírez Astorga.